Para muchos románticos el Grupo B nació y murió con la marca de los cuatro aros, para otros fue un fratricidio entre distintas disciplinas del motor, sabemos que el hecho de que Audi contara con la tracción total probablemente motivó a la FIA a hacer semejante reforma en el reglamento técnico de 1983 para con ello generar una revolución sin precedentes que acabaría por arrastrar a las masas a las cunetas a ver aquellos aparatos, también sabemos que fue bajo el mandato en la FIA del noble alemán Paul Alfons von Metternich-Winneburg cuando se gestó el reglamento, pero desgraciadamente nunca sabremos cual fue el motivo real por el cual que se decidió prohibirlos tan solo 4 años más tarde de la publicación del primer reglamento de 1983.



La mano ejecutora, la mano que los hizo desaparecer fue el recién estrenado presidente de entonces (1985) de la FIA Français Jean-Marie Balestre, íntimamente relacionado desde siempre con la Formula 1, quien tras haber dirigido los destinos de la FISA (Fédération Internationale du Sport Automobile) y haber mantenido una durísima pugna con la FOCA (Formula One constructors Asociation) que era dirigida por Bernie Eclestone, decidió dar carpetazo en su primer año del mandato a un campeonato que por derecho propio había apartado hasta casi el ostracismo a la F1 en plenos años de promoción en pro conseguir los 474 millones de audiencia de los que goza hoy en día, hoy la Formula 1 al igual que entonces sigue siendo muy a pesar de sus organizadores un espectáculo donde precisamente eso, el espectáculo, brilla por su ausencia.

Seguramente Ballestre pensó que matando al perro se acababa la rabia,pero se equivocó, quienes asistían a los Rallyes donde corría un Gr.B y los veían en acción, volvían enloquecidos una y otra vez. Ello motivo unauténtico fenómeno de masas, en solo 4 años se consiguió un nivel deexpectación audiencia repercusión e implicación de las marcas sin precedentes , nunca ni siquiera después de su prohibición las cosas volvieron a ser lo mismo, no es una exageración decir que estos magníficos coches, el magnífico espectáculo, la estirpe de super-aparatos al igual que los grandes genios de la música murieron culpa de su propio éxito, a diferencia de Hendrix, Presley o Amy Winehouse que pasaron al otro barrio por sus excesos y su éxito descontrolado, los gr.B no se suicidaron, simplemente los hicieron desaparecer por ser una competencia incomoda, en este caso mejor que en ningún otro se puede decir que no murieron de éxito, sino que los mataron precisamente por culpa de este.



Era una fría mañana de Enero, primer tramo de el Rally de Montecarlo1981 Waldegard, Alen, Vatanen y Darniche ocupaban las cuatro primeras plazas detrás de ellos Hannu Mikola con un Audi Quattro de tan solo 340 cv en su debut oficial y tras el hasta 272 participantes más, el tramo estaba nevado eran las condiciones óptimas para que el quattro demostrara si lo del Rally del Algarve 1980 en tierra suelta había sido un espejismo, allí Mikola haciendo de coche cero y tomándole cronos como al resto de participantes aunque no estuviera inscrito endosó 26 minutos a el segundo participante , ello no solo confirmaba que el Quattro estaba más que listo para la guerra, sino también que el resto de la competencia estaban a años luz de él, hecho este muy relevante en especial para los intereses de estos últimos que verían como todos sus esfuerzos serian en vano frente a los ya temibles Audi desde ese preciso momento.

Monte 81 - SS1 Veniper - La Feclaz 14 km , final de tramo, los oficiales de la mesa de cronometraje no daban crédito cuando vieron a Mikola aparecer con su recién estrenado Quattro en el puesto de Darniche que con su impresionante Stratos había tenido que dejar pasar a Mikola con su locomotora mata-gigantes, en solo 14 km le había recuperado el minuto y le había endosado 26 segundos más de aperitivo, los siguientes seis tramos fueron un monologo de Mikola ganando cada uno de ellos de forma insultante, hasta que tuvo una salida de carretera en el SS6, que le hizo abandonar en el tramo decimo, no ganó el Rally pero sin duda las cosas nunca más volverían a ser lo mismo, había comenzado una nueva era, la era, sin duda para muchos, más importante de toda la historia de los rallys, una de las eras sin duda más importante de la historia de la competiciónautomovilística en su conjunto,en definitiva la era de los dioses del motor.



La repercusión de aquella gesta fue casi inmediata en las ventas, el departamento comercial de AUDI vio en ello un filón, la publicidad y las incontestable victorias hicieron el resto, la ventas de todos los desconocidos modelos Quattro se dispararon no solo en el norte de Europa sino en todo el mundo, y con ellas la del resto de modelos del grupo que incluía a VW o viceversa, el departamento de competición se había convertido en la piedra angular por donde ingentes ingresos en forma ventas apuntalaban la no muy salubre situación financiera de la
marca por aquel entonces, el departamento de competición se convirtió en un punto estratégico de importancia vital para el gobierno de Audi y por ende de VW.

El 81 fue un año difícil para el resto de competidores que solo pudieron
salvar los muebles gracias a la falta de fiabilidad de los Audi y amen de estos que no disputaron muchas de las pruebas del mundial , no obstante y pese a que fue Vatanen quien ganó el mundial con su Escort
mkII, tanto Ford como el resto de marcas reclamaron ante la FIA para que ultimara un nuevo reglamento que permitiera al resto correr en igualdad de condiciones con los temibles Audi cuatro ruedas motrices, ninguna de las grandes marcas implicadas en el campeonato disponía de coches de calle tracción total y ante esto la FIA tenía que responder para evitar posibles deserciones en el campeonato, la respuesta se llamó Grupo B. Se ultimó a lo largo del 82, año en el que Audi gano el campeonato de constructores dicho sea de paso alineando hasta seis pilotos oficiales distintos y nuevamente con muchos abandonos, no pudo con el de pilotos donde un magnifico Walter Rohrl impuso su Ascona 400 contra pronóstico, marcando con ello el final de una era maravillosa donde los coches de motor delantero y tracción trasera ya nunca volveríiban a ganar.



El nuevo reglamento fue de aplicación a a partir del 83 hasta el 86, cuatro maravillosos años inolvidables para cualquier aficionado de la época. Las marcas viendo la evolución de las ventas de Audi, no querían renunciar a su parte del pastel, Lancia afilo sus uñas y presento una autentica obra maestra del “ingegnere” Segio Limone , que utilizando la base de un playero y comercial Lancia Montecarlo, que no por ello dejaba de ser un Pininfarina, creo una autentica obra maestra , el tracción trasera por excelencia, la eficacia y la tecnología de la época llevada al extremo, el
Lancia 037 era la belleza en estado puro el primer gran Grupo B amen del Audi Quattro A2 , supo conjugar tecnología eficacia fiabilidad , espectacularidad y sobre todo belleza, mucha belleza, de forma estática
y dinámica, aunque eso lo vamos a reservar para el siguiente capítulo.

El campeonato estaba alcanzando una dimensión internacional de máxima relevancia la afluencia de público y medios era masiva, no solo por el magnífico espectáculo que ofrecían las bestias de cuatro ruedas sino porque las marcas encontraban en el una magnifica herramienta de venta, la prensa entusiasmada con la expectación, daba cobertura excepcional del campeonato, al final el objetivo común se cumplió , la repercusión y el propio espectáculo de los gr.B se traducían en un mayor redito de la aventura de los rallyes en los balances de las grandes compañías automovilísticas, la suerte estaba echada, ya no había marcha atrás.………

LEER SEGUNDA PARTE >>>